Consultoría familiar

Pareja y bebé

Sesiones periódicas en las que se identifican de forma metódica y confiable las debilidades y fortalezas de la familia para trabajar con técnicas y herramientas e ir hacia una vida con mejores expectativas de calidad. 

  • Competencia por la autoridad
  • Educación de los hijos
  • Roles, responsabilidades y límites
  • Relaciones con el exterior
  • Valores

La consultoría familiar lleva de manera sistémica a conformar una familia con más estructura y solvencia moral. 

Las primeras sesiones consisten en identificar las características de la dinámica familiar. Sin embargo, existe la posibilidad de que haya habido interpretaciones  sesgadas o entendimiento insuficiente por parte del consultor, así que habrá de llevarse una comprobación de ello. 

Identificación de la dinámica familiar

¿Cómo saber que tu familia es convenientemente "normal"? ¿Hasta dónde lo que estás haciendo es correcto?

Los valores y creencias que vamos adquiriendo, usualmente nos resultan adecuadas, ya que son los parámetros con los que nos medimos a nosotros mismos, aunque esto no sea cierto.
Además, existe un ego que nos invita a pensar en que nadie nos va a decir cómo debemos educar a nuestros hijos. Y llegamos a poner barreras con expresiones como « ¿Quién mejor que yo, que sé de mi familia, de nuestra vida y nuestras necesidades puede saber lo que es mejor? », aunque lleguemos a intuir que no vamos por buen camino. Además, desde luego, conforme vamos viendo los resultados; y que no siempre son agradables.

Nada como el uso de metodología y técnicas probadas que nos ayuden a realizar un diagnóstico más atinado que nuestras propias ideas y experiencias. 

Desarrollo de hipótesis

¿Qué puede ver el consultor que nosotros no?

Los conocimientos adquiridos, el desarrollo profesional constante, la experiencia de casos y «ver las cosas desde afuera» son piezas fundamentales para armar un conjunto de supuestos que van armando un diagnóstico previo.

Existen un sinnúmero de posibilidades porque cada familia, cada pareja y cada individuo somos diferentes; pero como ejemplo, podemos citar algunos aspectos como: carencia de afecto,  comunicación agresiva o evasiva, rencor, infidelidad, desconocimiento de valores, diferencia de creencias teológicas, mal manejo de las finanzas, problemas sexuales, etc. 

Validación de hipótesis

¿Y qué tal si el consultor está equivocado con sus hipótesis y más bien interviene bajo sus propias creencias?

Siempre es un riesgo suponer premisas e interpretar incorrectamente. Es por ello que existen técnicas para validar que lo que el consultor familiar está entendiendo o imaginando es cierto.

Particularmente este punto es muy importante porque si no se verifican las hipótesis, se puede invertir tiempo en acciones que, si bien no perjudiquen, no necesariamente ayuden.

Plan de mejora

¿Cómo iniciaremos el trabajo en conjunto?

¿Qué nos hace pensar que vamos a mejorar cuando ya ni siquiera tenemos el deseo de convivir? ¿Qué hacer cuando actualmente ni siquiera la voluntad es un motor?

Se parte del hecho de que la pareja desea mejorar el estilo de vida de toda la familia. Si no existe esta genuina intensión de ir dando pasos a un rumbo correcto, no se podrá realizar un plan.

El plan de mejora incluye el diseño de estrategias particular, específico para cada familia bajo las circunstancias que los han llevado hasta el punto actual. Se establece un programa de iniciativas, tareas y validaciones contantes para atender cada una de las causas, iniciando por las más urgentes,